Practicar
La diferencia entre claridad y certeza
Cuanto más desesperadamente intentas descifrar todo tu futuro, más difícil se vuelve escuchar lo que el presente te está pidiendo. A veces, la presión que sientes no significa que estés perdido. Significa que estás intentando cargar con más de lo que este momento puede sostener.
Cuando la vida da un giro inesperado, nuestra mente suele empezar a negociar con el futuro. «Si logro entender qué va a pasar, quizá por fin pueda sentirme bien». Sin embargo, la búsqueda de certeza muchas veces termina produciendo el mismo agotamiento que promete aliviar.
La sabiduría de hoy
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no estribes en tu prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.Proverbios 3:5-6 (RVR1909)
Muchas personas creen que están buscando claridad cuando, en realidad, están buscando certeza.
Y la diferencia importa.
La certeza quiere garantías. Quiere saber cómo se desarrollará cada decisión y qué significará cada resultado. La claridad plantea una pregunta más sencilla: ¿Cuál es el siguiente paso correcto?
Después de un embarazo no planificado, puede resultar casi imposible distinguir entre ambas cosas. De repente, el futuro parece demasiado grande para poder manejarlo. Las preguntas se multiplican más rápido que las respuestas. Y la presión aumenta porque tu mente sigue adelantándose al presente, buscando información que todavía no existe.
Muchas veces, lo que parece falta de paz es en realidad el peso de intentar cargar con un futuro que todavía no puedes ver.
Por eso Proverbios nos invita a no apoyarnos por completo en nuestro propio entendimiento. Este pasaje reconoce una verdad que a menudo nos cuesta aceptar: la paz no viene de tener el futuro bajo control. Viene de confiar en Dios en medio de la incertidumbre.
La promesa de Dios no es que todos los detalles se aclararán de inmediato. Su promesa es que Él dirigirá tu camino.
Eso significa que no necesitas cargar hoy con lo que pueda suceder dentro de cinco años para vivir este día con fidelidad. La sabiduría suele ser más sencilla y práctica de lo que imaginamos. Consiste en escuchar, confiar y dar el siguiente paso que tienes delante.
A veces, el primer indicio de paz aparece cuando la certeza deja de tener tanto poder sobre nosotros y la confianza ocupa su lugar.
Un principio
La paz rara vez comienza cuando todas las preguntas han sido respondidas. Muchas veces comienza cuando dejas de exigir certeza antes de estar dispuesto a dar el siguiente paso con fidelidad.
Una práctica
Observa en qué aspectos de tu vida estás esperando sentirte completamente seguro antes de avanzar. Pregúntate qué esperas obtener de esa certeza y, después, elige un pequeño paso que ya sabes que es sabio, aun cuando todavía haya preguntas sin respuesta.
- Alvin